La petrolera estatal venezolana PDVSA ha dado luz verde para que Estados Unidos controle el crudo venezolano, según reportaron este 26 de marzo de 2026 medios especializados. La autorización se produce en el contexto de una relajación de sanciones por parte del gobierno del presidente Donald Trump, permitiendo inversiones estadounidenses en el sector petrolero de Venezuela. La medida, calificada como 'última hora' por Negocios TV, implicaría que empresas de EE.UU. asumirían el control operativo y comercial del petróleo venezolano, marcando un giro significativo en las relaciones bilaterales tras años de tensiones y sanciones económicas.
El canal Negocios TV reportó en su cuenta de YouTube bajo el titular 'ÚLTIMA HORA: Venezuela entrega su petróleo: PDVSA da luz verde y EEUU controlará el crudo venezolano'. Según esta fuente, PDVSA ha autorizado formalmente la participación de empresas estadounidenses en el control del crudo, aunque no se especifican los términos contractuales ni las compañías involucradas. Por otro lado, Radio Miraflores, citada en Google News bajo el encabezado 'EEUU relaja sanciones a PDVSA para invertir en crudo venezolano', indica que el gobierno del presidente Donald Trump ha flexibilizado las sanciones impuestas a PDVSA, lo que facilitaría inversiones directas en la producción y exportación de petróleo venezolano. Ambas fuentes coinciden en que se trata de un desarrollo reciente, aunque no proporcionan fechas exactas de implementación.
Contexto histórico: Las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos han estado marcadas por tensiones desde la era del exmandatario Hugo Chávez, intensificándose bajo el gobierno del exmandatario Nicolás Maduro, actualmente detenido desde enero de 2026. Durante su mandato, Maduro enfrentó sanciones económicas de EE.UU., incluyendo restricciones a PDVSA en 2019 que limitaron las exportaciones de crudo y agravaron la crisis económica venezolana. Con la llegada del presidente Donald Trump a su segundo mandato en enero de 2025, hubo señales de un posible deshielo, aunque las sanciones se mantuvieron en gran medida. La actual administración venezolana, encabezada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez desde enero de 2026, ha buscado normalizar relaciones para aliviar la crisis económica, que incluye una producción petrolera en mínimos históricos.
Impacto económico: La autorización de PDVSA para que EE.UU. controle el crudo venezolano podría tener implicaciones profundas para la economía de Venezuela, que depende en gran medida de las exportaciones petroleras. Según datos previos a 2026, la producción de PDVSA había caído a menos de 500.000 barriles diarios, muy por debajo de los 3 millones de barriles diarios de hace una década. La inversión y tecnología estadounidense podrían impulsar la producción, generando ingresos urgentemente necesarios para el país. Sin embargo, expertos advierten riesgos de dependencia y pérdida de soberanía energética, dado que el control operativo pasaría a manos extranjeras. Además, esta medida podría afectar a otros socios comerciales de Venezuela, como China y Rusia, que han tenido acuerdos petroleros en el pasado.
Perspectivas y próximos pasos: La relajación de sanciones por parte del gobierno del presidente Donald Trump y la autorización de PDVSA sugieren un acercamiento bilateral que podría extenderse a otros sectores. Analistas prevén que, si se implementa, este acuerdo podría incluir cláusulas de transparencia y auditorías para PDVSA, históricamente opaca en su gestión. La presidenta encargada Delcy Rodríguez podría enfrentar críticas internas por ceder control a EE.UU., pero también podría argumentar beneficios económicos inmediatos. A largo plazo, el éxito dependerá de la estabilidad política en Venezuela y de la continuidad de las políticas del presidente Trump. Se espera que en los próximos días se divulguen más detalles sobre las empresas involucradas y los términos específicos del control del crudo.


